Traspasar un negocio no es un asunto baladí. De hecho, como explican desde Mundo Jurídico, si no se cumplen todos los requisitos para llevar a cabo este procedimiento, el mismo no es reconocido por la ley y su dueño recuperará el establecimiento.

Para evitar esta situación y poder llevar a cabo el trámite con éxito, las partes implicadas han de conocer el significado concreto del concepto traspaso de local de negocio. El mismo se refiere a la situación en que el inquilino de un local de negocio acuerda con una tercera persona la cesión del local, mediante un precio, subrogándose esa tercera persona en los derechos y obligaciones que este tenía.

Para que ello se lleve a cabo, sin embargo, son necesarios una serie de requisitos, los cuales son establecidos por ley. En primer lugar, el arrendatario tiene que llevar el tiempo mínimo de un año explotando el local, de manera ininterrumpida. Asimismo, el adquiriente que contraiga esta obligación deberá permanecer en el local sin traspasarlo otros doce meses.

Este periodo de tiempo deberá destinarse a desarrollar un negocio de la misma clase al que venía ejerciendo el arrendatario. A su vez, ambas partes tienen que negociar y fijar un precio cierto por el traspaso, el cual debe ser notificado por el arrendatario al arrendador.

Rol del notario

Como cuarto requisito, el traspaso del establecimiento tiene que otorgarse a través de una escritura pública ante notario. Finalmente, en el plazo de los ocho días siguientes a su firma, el arrendatario tiene que notificar de modo fehaciente al arrendador la realización del traspaso, el precio percibido, el nombre y domicilio del adquirente y que este ha contraído la obligación establecida.

En el caso de que alguno de estos requisitos no se lleve a cabo o se realice de manera inadecuada, no obstante, el arrendador tendrá la facultad de no reconocer oficialmente el traspaso.